martes, julio 11, 2006

Enormes minucias


Gilbert Keith Chesterton
Editorial Espasa Calpe
221 páginas

"No hay cosas sin interés, tan solo personas incapaces de interesarse". El autor de esta frase es el mismo que el de este libro, Chesterton. En Enormes minucias, plantea la importancia que tienen la cosas pequeñas en la vida cotidiana, y como, de esos detalles que son muchas veces casi imperceptibles, se puede escribir un libro. Desde un simple paseo por la calle hasta un diálogo con un amigo, todo suma para descubrir la belleza de la vida. Este volumen está compuesto por pequeños relatos y anécdotas de la vida diaria del autor. Aunque está muy bien escrito, como todo lo de Chesterton, tal vez en algún pasaje se haga difícil la comprensión, pues el autor muchas veces da por sentado que el lector conoce detalles de la historia de Inglaterra. En realidad, son detalles muy precisos que son casi imposibles de conocer de antemano.
Chesterton nació en Inglaterra y se convirtió al cristianismo en 1922. Fue un gran amigo de Hilaire Belloc, otro gran escritor contemporáneo. Con él fundó un diario para defender su fe, entre otras cosas. A Chesterton se lo recuerda como una persona sumamente franca, de habitual buen humor y una risa particularmente contagiosa.